Hacer que los datos inclusivos sean la norma no consiste en perfeccionar cada área por separado, sino en crear «sistemas que se refuerzan mutuamente», en los que cada dimensión refuerza a las demás. Esto da lugar a un ecosistema de datos inclusivo.
- La integración de políticas como base: Las políticas proporcionan el mandato legislativo, los marcos institucionales y la voluntad política que permiten el funcionamiento de otras dimensiones. Sin una base normativa, la tecnología se limita a proyectos piloto aislados, las normas de calidad carecen de autoridad y la participación comunitaria no puede mantenerse.
- La integración tecnológica como factor facilitador: La tecnología automatiza los procesos, mejora la accesibilidad y garantiza la coherencia a gran escala. Sin soluciones tecnológicas, los marcos normativos no pueden ponerse en práctica, los mecanismos de calidad siguen siendo manuales e insostenibles, y la participación comunitaria se enfrenta a barreras de accesibilidad.
- El aseguramiento de la calidad como garantía de credibilidad: El aseguramiento de la calidad establece normas, valida la integridad de los datos y garantiza la pertinencia de las políticas. Sin marcos de calidad, la integración de las políticas carece de una base empírica, la tecnología genera resultados poco fiables y se erosiona la confianza de la comunidad.
- La participación comunitaria como factor de legitimación: La participación comunitaria garantiza la pertinencia a través de la cocreación, genera confianza y valida los enfoques. Sin la participación de la comunidad, las políticas se vuelven extractivas, la tecnología antepone las necesidades institucionales a las de los ciudadanos y los estándares de calidad ignoran las realidades vividas.