Cuatro elementos clave de los sistemas de datos inclusivos
Desde la creación de voluntad política hasta el desarrollo continuo de capacidades, se identificaron cuatro conclusiones comunes a todos los países como elementos fundamentales para que los datos inclusivos se conviertan en la norma, lo que ofrece una guía sobre cómo otros países pueden replicar estos logros.
- La voluntad política es esencial para mantener y ampliar los proyectos de datos inclusivos más allá de la fase piloto. Así lo demuestran los compromisos destacados por la Oficina del Vicepresidente de Ghana; la Ley de Estadística de Colombia (2335, 2023) y la integración estratégica de los datos inclusivos en Kenia.
- La interoperabilidad es fundamental para el intercambio de datos y la integración de políticas. Para generar confianza, las oficinas nacionales de estadística (ONE) y la sociedad civil deben abordar sus diferencias de lenguaje antes de poder iniciar el trabajo técnico. Por ejemplo, el DANE de Colombia señaló que, al acercarse a las organizaciones de la sociedad civil (OSC) para colaborar, para generar confianza y establecer relaciones de manera satisfactoria era necesario hablar «en el lenguaje de los activistas, no en el de los estadísticos».
- La copropiedad con las partes interesadas afectadas garantiza una responsabilidad compartida. Las soluciones tecnológicas deben centrarse en facilitar el uso y en dar el control a la comunidad, en lugar de añadir funciones complicadas.
- El desarrollo continuo de capacidades permite una sostenibilidad que va más allá de la formación básica. Del mismo modo, los marcos de garantía de calidad no deben constituir obstáculos, sino herramientas que ayuden a las comunidades a utilizar los datos de manera útil sin dejar de ser estadísticamente sólidos.

Desde Nairobi hasta Bogotá y Accra, una verdad se ha mantenido constante: la inclusión no es un resultado, es un compromiso.
Enfoques únicos pero complementarios
A lo largo de estos dos años de aprendizaje Sur-Sur, Colombia, Ghana y Kenia han mostrado enfoques únicos, pero complementarios, en materia de prácticas y sistemas de datos inclusivos.
- Kenia fue pionera en el establecimiento de normas de calidad al integrar criterios de validación de datos por parte de los ciudadanos en su marco nacional de calidad estadística (KeSQAF). Esto dio lugar a un modelo institucional que logra un equilibrio entre normas estrictas y utilidad práctica.
- Ghana utilizó tecnología móvil, coordinación intersectorial y un diseño centrado en la accesibilidad para recopilar datos confidenciales sobre la mutilación genital femenina. Desarrolló herramientas digitales centradas en las personas que dan prioridad a la experiencia de los usuarios y a la calidad de los datos.
- Colombia desarrolló métodos de cocreación comunitaria que fomentaron la confianza a través de la iniciativa «Datos en Acción», mediante la participación de partes interesadas de 11 ciudades y la creación de un modelo de madurez que permite a las organizaciones evaluar su grado de preparación para integrar los datos de los ciudadanos.
Las iniciativas innovadoras de cada país en estos ámbitos proporcionaron ejemplos prácticos de los que los demás países pudieron aprender y aplicar a sus propios contextos.
La experiencia de MIDN demuestra que la colaboración Sur-Sur da lugar a nuevas ideas basadas en las necesidades específicas de cada país, en lugar de limitarse a copiar modelos ya existentes. Esto resulta especialmente útil para los países que se enfrentan a retos similares en lo que respecta al uso y la aplicación inclusivos de los datos.